Viajar con bebés es posible y también divertido, solo necesitas saber organizarte

No es necesario llevar todo, sino poder tener lo imprescindible para afrontar hasta lo inesperado

Hay quienes piensan que es una locura y quienes dejan de pensar en ello y descubren que viajar con niños, incluso con los más pequeños, es posible. También es una gran experiencia que ayuda a construir buenos recuerdos sobre los que construir entendimiento y fortalecer el vínculo. Así como en pareja, si viajas en familia, así como hacia el gusanito que desarrolla una cierta atención a las necesidades básicas.

Viajar por placer o por necesidad no es lo mismo. Lo que hay que tener en cuenta es también el tipo de atención que se le debe prestar al bebé, sin lo superfluo que dificulta el movimiento. Pensar en la salud, la higiene y la nutrición es fundamental. Pero es importante estar preparado para lo inesperado sin entrar en pánico.

Las necesidades del bebé, según la edad.

Cada etapa del crecimiento de un bebé tiene necesidades específicas. Observarlas atentamente y descubrir qué se puede hacer sin ellas es una buena práctica a tener en cuenta para poder viajar con lo imprescindible.

Es difícil viajar ligero, la cantidad de cosas «esenciales» parece no tener fin. Sin embargo, uno puede sorprenderse de su propia inventiva y capacidad para resolver problemas aparentemente insuperables. Y viajar suele ser la mejor excusa para entrenar su adaptabilidad.

Cuando empiece a pensar en qué empacar, es una buena idea tener los artículos de primeros auxilios listos de inmediato. Si sigue cuidadosamente las instrucciones del pediatra, es bueno tener a mano medicamentos de primeros auxilios, como un termómetro, medicamentos antiinflamatorios, antieméticos y antihistamínicos. Especialmente si viaja fuera de su país, puede ser difícil encontrar los mismos medicamentos o la dosis que está acostumbrado a darle a su hijo para su edad. No tiene mucho sentido empacar todo en su bolso, solo lo que necesita para un alivio rápido de dolencias repentinas y desagradables.

Todo lo que necesitas para la comida del bebé.

Quienes amamantan guardan silencio: no conocen el calvario de tener que llevar biberones, polvos, agua especial, calientaplatos y mil utensilios más para asegurar la comida cada tres horas. Dependiendo de la edad del niño será fundamental reproducir exactamente el mismo ritual que se realiza en casa, adaptándolo a las necesidades de la vida nómada.

Lo mismo ocurre con aquellos que han decidido destetarse por sí mismos, permanecer en silencio respetando el derecho sacrosanto de traer solo comidas equilibradas y pasadas para el pequeño. Aquí también es necesario atender las necesidades del niño como se hace en casa, con cubiertos, platillos y calentadores especiales si es necesario.

No culpe a quienes les hubiera gustado resistirse y ceder a la comida del bebé. Comer comida para bebés de vez en cuando o constantemente no lo convertirá en un mal padre. Estudiar tu camino y los pasos que se van a dar, podría ser una excelente excusa para comprobar si realmente es necesario llevar contigo el calienta biberones. A veces, un termo que ocupa menos espacio y no necesita enchufarse también está bien. O es legítimo pedir ayuda en la cocina, bar, restaurante u hotel.

La hora de dormir es un momento especial

Los pequeños que duermen al lado de mamá y papá pueden contar con una cuna allá donde vayan. Pero si tienen que dormir solos o si necesitas prepararles una cama, las cosas cambian. Considere si es apropiado traer la cuna o el reductor para cuna para usar uno ya disponible. La ventaja del primero es poder recrear un lugar para dormir donde quieras. Pero tiene un tamaño y un peso general que no pasan completamente desapercibidos.

En el segundo caso, sin embargo, es posible confiar en una huella pequeña ya que de hecho es una almohada. Se puede empacar en una maleta cuidadosamente doblada y transportar con otros accesorios específicos para bebés. Su ventaja es que no es necesario configurar un lugar especial para dormir, pero cualquier superficie suave y acogedora está bien.

Hay modelos que se limitan a circunscribir el espacio disponible para el niño, otros que se pueden anclar al sofá u otras superficies. Aún otros que se usan directamente en el suelo, por lo que también son buenos para acampar.

Cambiar y recrear el entorno doméstico

Es necesario valorar la posibilidad de tener acceso a una lavadora para lavar ropa sucia, vestidos a toda la ropa. Dependiendo de cuánto tiempo tenga que pasar fuera de casa, es posible que desee considerar la compra de un modelo portátil.

Hay muchos tipos, algunos también aptos para usar a mano, su principal ventaja es que escurren mejor los tejidos húmedos que a mano. Cuanta más agua pueda eliminar, más cortos serán los tiempos de espera antes de que se sequen.

Alternativamente, será posible lavar a mano solo la ropa más sucia y organizar tantos cambios como sea necesario en función de los días de estancia. Y agregue algunos para lo inesperado. No es recomendable llevar también pañales, ya que es fácil encontrarlos directamente en el sitio. Si bien es bueno tener en cuenta que en el exterior, las medidas pueden no coincidir perfectamente con lo que estás acostumbrado. Mejor evaluar teniendo en cuenta la altura y el peso del niño.

Hay muchas formas de transportar pequeñas dosis de cremas y jabones para la higiene diaria. Mientras navega por la web, puede encontrar muchos consejos interesantes para tenerlo todo, pero sin el volumen original de la botella.

Lo que importa es saber captar lo esencial

Al tratar con un bebé por primera vez, es posible que sienta la tentación de cargar más de lo que realmente necesita.

No se culpe a sí mismo, nadie tiene el don de la adivinación y puede predecir lo que realmente puede y no puede usarse.

Aprender de los errores es siempre la mejor manera de mejorar su desempeño, como padres y en la vida.

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