Venas varicosas durante el embarazo, esto es lo que necesita saber

Pueden ser un trastorno muy incapacitante y, en algunos casos, un síntoma de un problema más grave. Así que es mejor prepararse para la eventualidad.

Las venas varicosas pueden dificultar las últimas semanas de embarazo. La mala circulación, la presión fetal sobre el estómago y los cambios hormonales pueden ser responsables de la hinchazón y la pesadez en las extremidades. Cabe señalar que algunas reacciones son comunes y, por lo tanto, están bien documentadas. Por tanto, es fácil intervenir para mejorar el estado del embarazo de forma selectiva y no discapacitante.

Ciertamente, quienes ya padecen varices deberán estar más atentos en esta etapa y cuidar de prevenir mayores riesgos. Será posible contar con buenas prácticas diarias, comenzando con una buena alimentación y ejercicio moderado, especialmente en el agua.

Puede ser útil el uso de soportes específicos, como los que mantienen las piernas levantadas o la almohada de embarazo específica para coche que evita que el cinturón se vuelva más pesado directamente en la base del estómago cerca de los muslos.

¿Qué son las varices y por qué aumenta la incidencia durante el embarazo?

Gran parte de la población padece varices, es un trastorno que afecta por igual a mujeres y hombres. La causa radica en varios factores, desde los hereditarios hasta los malos hábitos. Estos tienen un gran impacto en el desarrollo del trastorno. De hecho, poco movimiento, una dieta desequilibrada y un estilo de vida sedentario hacen que las venas sean menos tónicas, lo que tiende a dilatarse y promover el estancamiento de la sangre.

Las varices provocan un escaso retorno venoso, por lo que una especial dificultad para la circulación y una considerable fatiga de los miembros inferiores. En las piernas y los pies en particular, el flujo sanguíneo se ralentiza e implica un menor intercambio de sangre y fluidos que tienden a acumularse y producir el patrón azulado característico visible a simple vista.

Las venas que pierden tono se rompen con facilidad, son más propensas a hematomas y contusiones, se ven en relieve en la piel de las piernas. Particularmente en la parte posterior de la rodilla, pueden adquirir un aspecto estéticamente desagradable y requerir intervenciones específicas y, a veces, requieren el trabajo del cirujano.

¿Cuáles son los signos de la fatiga venosa?

La manifestación de estos trastornos durante el embarazo puede ser más o menos intensa y representar solo un problema superficial. La incidencia de varices en este período particular de la vida también depende de la predisposición de la mujer. Factores ambientales, como pasar mucho tiempo de pie o subir demasiado de peso, y los antecedentes familiares hereditarios son los responsables de la aparición de estos trastornos durante la gestación.

En algunos casos, estos problemas aparecen temprano, pero suelen acompañar a las últimas semanas antes del nacimiento debido al aumento de peso y tamaño del feto.

Los síntomas que se encuentran en esta delicada fase son similares a los que aparecen cuando se padece el mismo trastorno en condiciones normales. Las sensaciones de hormigueo en las extremidades son, por tanto, más o menos intensas, pero a menudo se sienten dolor y sensación de fatiga. La perturbación puede ser tal que dificulte el movimiento, especialmente si se ve obligado a permanecer sentado o de pie durante mucho tiempo.

La hinchazón de los tobillos y los pies es una característica que acompaña a muchos embarazos. Los cambios hormonales son los responsables de este fenómeno y pueden ser un signo de problemas más graves y posibles dificultades durante el parto. Por este motivo, es importante tenerlos en cuenta cuando se presenten y hablar con su médico sobre ellos.

Cómo intervenir para favorecer la circulación y el retorno venoso

Hay algunos buenos hábitos que debe conocer y adoptar independientemente del embarazo. Pasar mucho tiempo en el mismo puesto, por ejemplo, es uno de los hábitos que siempre se desaconseja. Pausar e interrumpir largas sesiones frente a la pantalla del PC es una recomendación válida, tenga o no un pasajero a bordo.

Para promover la circulación, simplemente dé un agradable paseo todos los días. Aquellos que se quejan de no tener tiempo para hacerlo pueden recurrir a los trucos habituales, como aparcar el coche un poco más lejos del lugar de trabajo. O abandone el automóvil cuando el clima lo permita para viajes cortos diarios. Media hora al día es suficiente y no necesariamente se necesitan treinta minutos consecutivos para alcanzar la meta.

El agua también es un excelente aliado para estimular la circulación sanguínea. La alternancia frío-calor es perfecta para estimular la contracción, lo que ayuda a mantener los vasos sanguíneos tonificados y a circular bien.

Se pueden adoptar varias estrategias. Remojar las piernas en agua fría y luego envolverlas en trapos o toallas calientes es agradable y fácil de hacer. También es buena idea ir a la playa y pasear con el agua hasta las rodillas o un poco más profundo, según tu tolerancia.

Buenos hábitos a seguir durante el embarazo

Los cambios hormonales, los cambios drásticos en el cuerpo y la fatiga progresiva pueden afectar mucho el cuerpo de una mujer durante el embarazo.

Por ello, es bueno recordar algunas recomendaciones que pueden mejorar la calidad de vida durante este período y también hacer que el posparto sea menos doloroso. Llegar al parto cansado y agotado puede tener consecuencias desagradables y hacer que todo sea aún más agotador.

La primera recomendación para la mujer embarazada es no superar los 15 kilos respecto al peso inicial. Esta ventana, que normalmente está entre 10 y 15 kilogramos, consta de muchos elementos, desde el peso del bebé hasta el de la bolsa y el líquido amniótico. La retención de líquidos que se acumulan en esta fase conduce a un aumento de peso adicional. Pero debe vigilarse y evitarse ya que puede dificultar la circulación, especialmente en los pies y piernas.

Beber mucho ayuda a deshacerse del exceso de líquidos y toxinas, todos lo sabemos. Pero en este período especial, es necesario ayudar a las funciones del órgano afectadas por los cambios en curso. También puedes hacer suaves masajes desde la planta del pie hacia arriba. De esta forma, la circulación se estimula manualmente y el flujo sanguíneo se activa de forma refleja. Se pueden utilizar aceites vegetales como los de almendras para facilitar el masaje.

También ayuda a mantener las piernas elevadas durante el descanso nocturno o vespertino, las almohadas de embarazo son muy útiles para este propósito (aquí está la lista de los mejores productos).

Cuando es necesaria la intervención farmacológica

El bricolaje está estrictamente prohibido durante el embarazo para tratar dolencias menores y mayores. No existen remedios, naturales o farmacológicos, que se puedan tomar sin antes consultar a un médico. Incluso las cremas que se aplican sobre la piel pueden tener consecuencias para el desarrollo del feto.

Lo mismo ocurre en el caso de un dolor venoso particular durante el embarazo. Los remedios que se toman con tranquilidad en otras ocasiones deben ser evaluados cuidadosamente por su médico tratante. Es bueno tener en cuenta que una hinchazón particular de los pies y las piernas puede ser un síntoma de otros trastornos y podría alertar al ginecólogo con recomendaciones de remedios específicos.

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