Cinco actividades para llenar los días para niños pequeños

Inventar algo para entretener a los más pequeños, especialmente durante los días de mal tiempo, no siempre es fácil. Esto es lo que debe hacer para reunirse y divertirse

¿Cómo proporcionar a los niños estímulos para que el entorno familiar viva bien? No siempre es un negocio pequeño pero por suerte hay actividades que se pueden hacer en casa, quizás por un tiempo corto o por una tarde entera, que nos mantendrán entretenidos y pasar las horas agradablemente juntos. .

La carrera de obstáculos

El movimiento representa una necesidad humana esencial, especialmente cuando está en pleno desarrollo. Satisfacer esta necesidad es particularmente importante en el hogar, donde el espacio para correr se limita al hueso. Aquellos que no tengan la posibilidad de contar con un pasillo, una habitación grande o habitaciones contiguas, deberán estudiar cómo garantizar a los más pequeños la posibilidad de correr y saltar de todos modos. Después de todo, su tamaño ayuda, e incluso las habitaciones normales pueden convertirse en un parque de aventuras con las precauciones adecuadas.

La carrera de obstáculos es la mejor oportunidad para descubrir el espacio de una manera nueva y ofrecer a los niños la posibilidad de moverse libremente. No tengas miedo de hacer un lío. Si el juego es un éxito y sabes cómo involucrar a los más pequeños en la preparación del curso, será fácil convencerlos para que te ayuden a ordenar. Lo importante es dejar ir las pretensiones de perfeccionismo y aceptar que se está dejando algo fuera.

Entrar y salir de una habitación a otra es una forma de hacer que la actividad sea aún más animada. Intente insertar algunas pruebas especiales en el juego: saltar con los pies juntos, derecho, izquierdo o central, o en un pie, dar un salto mortal, caminar en equilibrio sobre una línea imaginaria, tal vez trazada con cinta adhesiva en el suelo. El trazado de huellas de animales en el suelo servirá para cambiar el ritmo, los pasos de una hormiga, un león o una rana son los grandes clásicos que no dejan de emocionarle.

Pintar por cualquier medio disponible

Los talleres de Hervé Tullet son perfectos para dar el toque extra que necesitas para animar otra sección de pintura con los niños. Aplicar algunas reglas al juego de pintar te permite asociar movimiento, ritmo y mucha diversión con una actividad que puede que ya haya alcanzado un punto de saturación.

Si los más pequeños están cansados ​​y ya lloriquean cada vez que te ven coger pinceles y pinturas, prueba este sencillo truco: añade algo de música. Tullet ofrece una hermosa pieza de música alegre con un ritmo sostenido. Por lo tanto, tendrá que turnarse en los lados del papel, involucrar a toda la familia es lo que se necesita para que la sesión de arte cobre vida. Así, al hacerse cargo, los pequeños no se quedan inmóviles frente a su parte de la sábana que, si es posible, debe ser grande. Puedes dar indicaciones precisas, por ejemplo la de dibujar círculos, progresivamente más pequeños, concéntricos o capaces de llenar todas las esquinas de la hoja.

Si los niños que participan en esta actividad son lo suficientemente pequeños, puede jugar con los colores de los dedos. Si le da vergüenza que se los puedan llevar a la boca, intente hacer colorantes comestibles con yogur. Un manojo de verduras de hoja verde, fresas o tomates, una zanahoria o una calabaza. Cualquier cosa que se pueda mezclar en un puré será un colorante perfecto.

Baila y canta

Tratar de recordar lo que hizo el niño en la escuela puede ser una buena forma de recrear la continuidad entre el presente y el pasado. Intente preguntarles a los maestros qué canciones cantaron con sus compañeros de clase y cuál fue la favorita de su niño.

Será una forma divertida de moverse un poco y entrenar la memoria del niño, repitiendo los versos de las canciones pero también recordando la rutina diaria con tus amigos. Una videollamada con tus acompañantes puede ser una buena solución para disipar la melancolía, incluso si con los más pequeños no siempre es suficiente.

Jugar con agua

El agua es un elemento que siempre llama la atención de los más pequeños. Ya sea para llenar un vaso, verter su contenido de un tanque más pequeño a uno más grande, las posibilidades de diversión son abundantes.

Con niños mayores, puede hacer experimentos de física sencillos para descubrir qué flota entre los objetos cotidianos. El juego con plastilina ciertamente tiene éxito, que se hunde hasta el fondo si se enrolla, pero flota si se forma una forma cóncava. Desde allí para construir un barco con palillos y velas de papel de colores, el paso es obligatorio.

¿Compraste la bañera más vendida en este momento mientras mamá estaba embarazada? Si, como es probable, ha estado parada en un rincón del baño acumulando polvo, ahora es el momento de sacarla y jugar una batalla naval con los juguetes que pueden flotar.

Cocinar juntos o hacer que los niños cocinen solos

A los pequeños les encanta reproducir las acciones que ven que hacen los mayores. Ahora que estamos todos juntos y el tiempo para los niños ha aumentado, podemos hacerlo juntos. Desde galletas hasta masas de agua y harina, hasta el terrible cuchillo que puede cortar alimentos blandos y por tanto les permitirá familiarizarse con esta herramienta si aún no lo han hecho.

Advertencia para todas las madres de niños en edad preescolar: clavar mondadientes en la masa es un ejercicio perfecto para entrenar la coordinación mano-ojo que se utiliza para entrenar las habilidades de prescripción.

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