10 cosas que debe hacer cuando su hijo tiene fiebre

La primera fiebre es un evento desestabilizador, pero rápidamente comprendes qué hacer y cómo hacer que este proceso fisiológico de autodefensa sea menos molesto.

Cuando un nuevo padre se enfrenta a la primera fiebre de su hijo, el riesgo de sentirse confundido y a merced del azar es mayor de lo que cree.

Especialmente si no tienes las ideas claras, es fácil que te bombardeen con consejos de pseudo-expertos que se sienten comprometidos con el papel de todoterreno y que, por el contrario, solo arrojan a los padres pobres a la pelota. .

La primera regla es buscar un pediatra en quien confiar ciegamente, seguir sus consejos y vaciarse en las situaciones más contingentes.

  1. La fiebre no es una enfermedad para conquistar

El mantra que debe repetirse y repetirse es que «la fiebre es buena». Es la respuesta saludable del sistema inmunológico. Es por eso que debe ser honrado y respetado como una señal de que todo está funcionando bien y que pronto los virus y bacterias serán erradicados por el propio organismo.

Intervenir con antipiréticos al primer signo de aumento de temperatura no es bueno para la salud del bebé. De hecho, en primer lugar, es bueno observar las condiciones del niño y abandonar la tentación de intervenir si parece animado y sereno.

  1. Medicamentos solo si es necesario

Las recomendaciones aceptadas por la Sociedad Italiana de Pediatría Preventiva y Social se refieren exclusivamente a dos fármacos compatibles con el objetivo. Para bajar la temperatura demasiado alta se utiliza paracetamol, que tiene acción analgésica y antipirética, e ibuprofeno, que también tiene acción antiinflamatoria.

Se trata, por tanto, de fármacos para contener la subida excesiva de temperatura, superior a 39 °, y para paliar cualquier estado de malestar que pueda acompañar a la gripe.

  1. No combine paracetamol e ibuprofeno

Las pautas se desarrollaron comparando estudios recientes en inglés e italiano sobre métodos de intervención para aliviar la fiebre. La investigación muestra que se ha probado un efecto positivo de la combinación de los dos antipiréticos, pero solo en casos extremos.

Es decir, es solo cuando la fiebre no cede que se permite combinar las dos terapias alternando los dos principios activos.

Pero es bueno considerar que se trata de un caso extremo y que la última sugerencia del documento de actualización de las directrices desaconseja enfáticamente.

El riesgo de sobrecargar el hígado con una sobredosis de medicamentos es ciertamente mayor que el posible beneficio que proporcionaría esta terapia en particular.

  1. Cómo medir la fiebre

No es fácil medir la fiebre, para ello es importante contar con el equipo adecuado. El termómetro digital (aquí están los mejores modelos) o la versión de vidrio más clásica son perfectos para medir la temperatura de las axilas. La probabilidad estadística de realizar una valoración correcta es mayor que con otros sistemas de detección u otras zonas del cuerpo.

Mantener al bebé quieto en esta posición es fácil, simplemente levántelo y sujételo firmemente abrazándolo.

  1. Y que mejor no

Las mediciones rectales u orales son un riesgo que no debe tomarse. Si el bebé se mueve de repente, podría romper el tubo y lesionarse.

Incluso los dispositivos de nueva generación, como cintas LCD o punteros infrarrojos, pueden tener sorpresas decepcionantes.

  1. Antiguas prácticas para ser abandonadas

En un momento, se utilizaron métodos mecánicos para bajar la temperatura corporal, como usar una esponja con alcohol puro. Esta práctica se desaconseja firmemente por dos razones: solo reduce la temperatura de la superficie del cuerpo y el alcohol deshidrata profundamente la piel particularmente sensible del bebé.

Incluso no se recomienda la inmersión en agua fría debido a la superficialidad de su acción. Las compresas frías en la frente pueden aliviar al niño y aliviar las tensiones debidas al estado de malestar, pero no pretenden ser una práctica constante de terapia.

  1. Mejor vestirse con ropa ligera

Cuando los primeros signos de fiebre se hacen evidentes, tendemos a tapar al bebé incluso cuando muestra que prefiere el aire fresco. En realidad, está mal exagerar con mantas y ropa. Es bueno dejar que el cuerpo transpire lejos del exceso de calor, si por el contrario se asfixia con capas de tejidos aislantes, corre el riesgo de sobrecalentarse aún más.

  1. Comer y beber con regularidad

La fiebre, incluso la provocada por virus intestinales, no debe convertirse en un problema a resolver en la mesa. En estos días, será normal notar una cierta falta de apetito debido al curso de la propia enfermedad. El estrés de estos episodios podría repercutir en la actitud hacia la alimentación incluso cuando haya pasado la fase crítica.

Es bueno ofrecer comidas ligeras pero frecuentes y, en particular, asegurarse de que el pequeño se rehidrata bebiendo agua en pequeños sorbos con buena frecuencia. La leche materna o la fórmula infantil son una gran solución para los bebés.

  1. Cuando llamar al pediatra

La edad del bebé es la variable a considerar para determinar la urgencia de la intervención del médico. Cuanto más pequeño sea el niño, antes se debe contactar al médico.

En otros casos, es recomendable contactar con el pediatra si el niño muestra un malestar evidente, o si la fiebre no parece disminuir después de tres días de curso. Las señales de advertencia que requieren una intervención inmediata son ausencia, dificultad para respirar y convulsiones, aunque estas últimas son comunes y normales en niños menores de 6 años.

  1. Cómo administrar medicamentos

Una vez que se recibe la terapia, los padres a menudo se quedan solos para cuidar al bebé que no quiere llevarse estas cosas a la boca.

En general, se recomienda tomar antipiréticos por vía oral, en cuyo caso es posible elegir entre las diferentes soluciones y sabores disponibles para encontrar lo que el pequeño prefiere. Administrar el medicamento con una jeringa sin aguja es una buena forma de evitar los centros del gusto de la lengua.

Algunos medicamentos están disponibles en otros formatos que pueden ayudar en el momento de la administración. Solo haz algunas pruebas, sé firme y tranquilo, y … espero que se lo beba.

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